"Gloomy Sunday" (del húngaro "Szomorú Vasárnap") es una canción escrita por un pianista y compositor autodidacta húngaro, Rezső Seress, en 1933. De acuerdo con la leyenda urbana, esta canción inspiró cientos de suicidios. Cuando se lanzó en EE.UU, se la conoció como "La canción húngara del suicidio". No hay ningún dato que avale la citada leyenda ni referencia alguna en prensa o cualquier otra publicación de la época. A veces se cita el hecho de que el propio Rezso Seress se suicidó tirándose por una ventana de un edificio de Budapest en 1968 como aval de la leyenda urbana que rodea a la canción, pero este dato no aporta demasiada verosimilitud ya que, si bien es cierto que el autor se suicidó, lo hizo 35 años después de componer Gloomy Sunday.
Se han grabado numerosas versiones de la canción, entre ellas la que hoy día se considera referencia, por Billie Holliday. Phil Elwood cita en JazzWest.com las siguientes palabras de Michael Brooks, extraídas de las notas de producción que acompañan en conjunto de 10 CDs Lady Day - the Complete Billie Holiday on Columbia, 1933-1944"
Dicen que cuando la amada de Rezso le abandono sin decir nada, el encontro una sola nota en la puerta. Gloomy sunday. DOmingo lugubre. Y escribio la canción. Os la dejo para que la escucheis, en la version de billie holiday
PD: No tengo ningun problema ultimamente, es mera coincidencia (y esa expresion tambien) que haya publicado tres post seguidos que hablen de la muerte
lunes, 18 de agosto de 2008
domingo, 17 de agosto de 2008
Meras coincidencias
El director era un hormiguero de nervios en esos momentos. Todo el reparto parecía en estado de shock, en cuanto al equipo técnico, que había estado presenta, la reacción fue una histeria demencial. Carol, la técnico de sonido, se había desmayado después de tirar los auriculares y dar vueltas por el estudio con las manos en la cabeza.
La policía tenía acordonado el plató y no dejaban pasar a nadie. A él, el director, lo tenían encerrado en un pequeño despacho, fumando un cigarro tras otro.
Un policía entró y le hizo algunas preguntas, él contesto con la mirada vacía. Entraron otras dos veces y le hicieron algunas preguntas más, sobre la producción y ese tipo de cosas.
Tiempo después, con la mente en su sitio, lo pensó y se dio cuenta de que en esos momentos era sospechoso de lo ocurrido.
A la cuarta visita, el poli llevaba una nota escrita a mano, la sujetaba con guantes. Por lo visto la muerte de Toni Backur era un suicidio.
Resopló humo y entre dientes se le escapo un murmullo. “Joder, joderjoderjoder – cada vez menos inteligible- joder…
En silencio, se obligo a recordar como había empezado el rodaje. Toni se había metido hasta la medula en el personaje. “Es tu mejor papel, sin duda, el mejor hasta la fecha. Puedes conseguir un oscar por esto”. Y en verdad lo pensaba, así se lo dijo. El personaje que Toni interpretaba era un músico que se metió de lleno en la heroína antes de suicidarse en una biografía de esos últimos meses. La película estaba ambientada unos veintidós años antes, por lo que Toni tuvo que vestirse de acuerdo a la moda de aquel entonces, y una vez salía del plató no se la quitaba. “Esta ambientada en el año en que nací, ¡vaya flipada!”. Eso dijo. A continuación recuerda que Toni empezó a tener algún altibajo emocional, desde hacia unos días. Temió averiguar lo que pondría en aquella nota. La culpa no le dejaba respirar bien.
-Esto es la nota que dejó, en su taquilla- dijo el poli- va dirigida a usted. Lo miró asustado, no quería saber qué ponía. Pero el policía la leyó en alto.
“Ha sido un placer trabajar contigo, de veras. Creo que podría haber conseguido el oscar gracias a ti, como dijiste. Pero no puedo seguir así, siento que algo ha cambiado, a un nivel muy profundo. Pienso como él, mi personaje. Y la soledad que debió de sufrir es horrible, es tan… eterna. Hace unas semanas probé la heroína. Prefiero que te enteres por mí antes que por la policía, intenta hacer todo lo posible para que no se entere mi familia.
Al final me enganche, como no, y me pinchaba igual que él, en la pierna. No pudisteis notarlo, las piernas en las que mi personaje se pincha son las de mi doble. Creo que estoy de algún modo conectado con todo esto, conectado a su yo real, sea lo que sea eso. Creo que si muero como el quizá pueda hacerle compañía de algún modo. Moriré de verdad en la última escena, creo que estaba predestinado que sería la ultima que querrías grabar. He cargado yo mismo la pistola, durante el ensayo. Espero que me perdones. Seguro que la película será un éxito.
La policía tenía acordonado el plató y no dejaban pasar a nadie. A él, el director, lo tenían encerrado en un pequeño despacho, fumando un cigarro tras otro.
Un policía entró y le hizo algunas preguntas, él contesto con la mirada vacía. Entraron otras dos veces y le hicieron algunas preguntas más, sobre la producción y ese tipo de cosas.
Tiempo después, con la mente en su sitio, lo pensó y se dio cuenta de que en esos momentos era sospechoso de lo ocurrido.
A la cuarta visita, el poli llevaba una nota escrita a mano, la sujetaba con guantes. Por lo visto la muerte de Toni Backur era un suicidio.
Resopló humo y entre dientes se le escapo un murmullo. “Joder, joderjoderjoder – cada vez menos inteligible- joder…
En silencio, se obligo a recordar como había empezado el rodaje. Toni se había metido hasta la medula en el personaje. “Es tu mejor papel, sin duda, el mejor hasta la fecha. Puedes conseguir un oscar por esto”. Y en verdad lo pensaba, así se lo dijo. El personaje que Toni interpretaba era un músico que se metió de lleno en la heroína antes de suicidarse en una biografía de esos últimos meses. La película estaba ambientada unos veintidós años antes, por lo que Toni tuvo que vestirse de acuerdo a la moda de aquel entonces, y una vez salía del plató no se la quitaba. “Esta ambientada en el año en que nací, ¡vaya flipada!”. Eso dijo. A continuación recuerda que Toni empezó a tener algún altibajo emocional, desde hacia unos días. Temió averiguar lo que pondría en aquella nota. La culpa no le dejaba respirar bien.
-Esto es la nota que dejó, en su taquilla- dijo el poli- va dirigida a usted. Lo miró asustado, no quería saber qué ponía. Pero el policía la leyó en alto.
“Ha sido un placer trabajar contigo, de veras. Creo que podría haber conseguido el oscar gracias a ti, como dijiste. Pero no puedo seguir así, siento que algo ha cambiado, a un nivel muy profundo. Pienso como él, mi personaje. Y la soledad que debió de sufrir es horrible, es tan… eterna. Hace unas semanas probé la heroína. Prefiero que te enteres por mí antes que por la policía, intenta hacer todo lo posible para que no se entere mi familia.
Al final me enganche, como no, y me pinchaba igual que él, en la pierna. No pudisteis notarlo, las piernas en las que mi personaje se pincha son las de mi doble. Creo que estoy de algún modo conectado con todo esto, conectado a su yo real, sea lo que sea eso. Creo que si muero como el quizá pueda hacerle compañía de algún modo. Moriré de verdad en la última escena, creo que estaba predestinado que sería la ultima que querrías grabar. He cargado yo mismo la pistola, durante el ensayo. Espero que me perdones. Seguro que la película será un éxito.
Toni”
Relato interactivo terminado
Despertó con un sobresalto. La oscuridad del cuarto se rompía con la luz que entraba por la persiana bajada, que al caer sobre sus piernas le daba un aspecto atigrado. Sintio un fuerte olor a polvo. Por un momento no supo donde estaba, ni el dia, ni la hora. ¿Un hotel?Puede, pero ¿donde?
En cualquier caso, le urgía más mear que saber dónde se encontraba; Erre sorteó las botellas de cristal que sembraban la moqueta y a tientas se deslizó hacia la puntiaguda línea de luz -presumiblemente solar- que se estrellaba contra la pared casi perforándola, con la firme esperanza de que cerca hubiera un hueco donde abandonar su impaciente orín que no le permitía pensar con claridad.
Respiró aliviado mientras aquellas toxinas se fusionaban con el agua no potable, putrefacta, del inodoro, vio que su miembro había menguado de tamaño, fue entonces cuanto supo que aquella noche, había desfasado más de lo usual. La amnesia alcoholica recobró protagonismo en su decrépita mente, sólo un par de imágenes vagas, pequeños flashes acudían a socorrele:
-Una mujer junto a él en un taxi, ésta enunciaba "Perdón por la pregunta, ¿Pero, es verdad que los taxistas sois tan puteros?"
-Miradas lascivas y asesinas hacia un grupo de cuatro policías nacionales, que descansaban tomando un café en el bar.-no logró discernir si eran carajillos-
-Un vaso roto en un suelo repleto de mierda, servilletas, colillas y huesos de aceitunas
Encontró algunos botellines vacíos en el suelo y un pantalón roto, había una tarjeta en el bolsillo que rezaba "Yo de Jamaica no me voy". Miró esa cartulina desconcertado, se levantó y subió la persiana; al otro lado del cristal, de un primer piso en el que no recordaba haber estado nunca, estaba ella, dejando restos de su carmín por todas partes, mientras masticaba helado con tropezones de chocolate.
Una enorme oruga de color rosa permanecía recostada sobre su hombro mientras ella la acariciaba.
Salió y le succionó la oreja.
Sabia a caramelo, su oreja. La miro y se sorprendio pensando. ¿Como coño he llegado tan rapido a su piso? Si ni si quiera se donde estoy aun, que joder...La agarro suavemente de la cabeza, sus dedos entre su pelo y la beso y sintio un gusto amargo. Unas nubes negros brotaron de sus ojos y al momento se encontro tirado en el suelo, solo.Un fuerte olor a humo de tabaco flotaba en el ambientese
levanto poco a poco del suelo mientras ella se tocaba los colmillos que tenia como dientes,él asustado se toco el hombro con los dedos y estos se resbalaban por la sangre que habia surcado su piel.Ella le miró con ansias de volver a morderle,pero se fue tan rápido que ni sus reflejos ferozes de vampiros pudieron alcanzarle.Fue andando por los callejones,con la luz del alba iluminandole...
Vislumbró su coche al final del callejón, corrió hacia él.Se llevó la mano al bolsillo y recordó que las llaves estaban en el piso.Volvió a sacar la tarjeta amarillenta que ponía "Yo de Jamaica no me voy", detrás había un número de teléfono.Pero la cartera y el móvil estaban en su americana, y ésta en el asiento del copiloto.
Dejando al mismo MacGyver en puro aprendíz, consiguió introducir un alfiler que casualmente había llegado hasta ahí por la ventana trasera del copiloto que al estar rota nunca se podía cerrar del todo. Su corazón era como esa ventana.Logró abrir la puerta y entró.
Se encontró solo
d e
v e r d a d;
pero al instantelo entendió todo.
Entendió el vacío.
Qué provocaba eso en él.
Esa sensación de permanente lucha
con el suicidio.
Era...
Una vision de su propia muerte, en el hotel jamaica. Si si, como la peli de Hitchcock. Fue asesinado por ella, la chica que le habia atacado en la habitación. Ese pensamiento exploto en su cabeza. ¿en realidad estaba muerto? ¿Todas estas visiones y objetos son una revelacion?
Corrio hasta una cabina y llamo al numero a cobro revertido. AL otro lado del telefono oyo una discusión, la que el habia tenido con aquella mujer, y oyo algo mas, su propia muerte. No solo el acto de asesinato en si, sino algo más sutil, como la sensacion del silencia que sigue a un reloj que se para. Una palabra aparecio entre las sombras. LIMBOComprendio perfectamente. Cerro los ojos y todo lo que lo rodeaba desaparecio, incluido el mismo. Cuando desaparecia la ultima porcion de su cuerpo, su cara, sonrio una ultima vez.
En cualquier caso, le urgía más mear que saber dónde se encontraba; Erre sorteó las botellas de cristal que sembraban la moqueta y a tientas se deslizó hacia la puntiaguda línea de luz -presumiblemente solar- que se estrellaba contra la pared casi perforándola, con la firme esperanza de que cerca hubiera un hueco donde abandonar su impaciente orín que no le permitía pensar con claridad.
Respiró aliviado mientras aquellas toxinas se fusionaban con el agua no potable, putrefacta, del inodoro, vio que su miembro había menguado de tamaño, fue entonces cuanto supo que aquella noche, había desfasado más de lo usual. La amnesia alcoholica recobró protagonismo en su decrépita mente, sólo un par de imágenes vagas, pequeños flashes acudían a socorrele:
-Una mujer junto a él en un taxi, ésta enunciaba "Perdón por la pregunta, ¿Pero, es verdad que los taxistas sois tan puteros?"
-Miradas lascivas y asesinas hacia un grupo de cuatro policías nacionales, que descansaban tomando un café en el bar.-no logró discernir si eran carajillos-
-Un vaso roto en un suelo repleto de mierda, servilletas, colillas y huesos de aceitunas
Encontró algunos botellines vacíos en el suelo y un pantalón roto, había una tarjeta en el bolsillo que rezaba "Yo de Jamaica no me voy". Miró esa cartulina desconcertado, se levantó y subió la persiana; al otro lado del cristal, de un primer piso en el que no recordaba haber estado nunca, estaba ella, dejando restos de su carmín por todas partes, mientras masticaba helado con tropezones de chocolate.
Una enorme oruga de color rosa permanecía recostada sobre su hombro mientras ella la acariciaba.
Salió y le succionó la oreja.
Sabia a caramelo, su oreja. La miro y se sorprendio pensando. ¿Como coño he llegado tan rapido a su piso? Si ni si quiera se donde estoy aun, que joder...La agarro suavemente de la cabeza, sus dedos entre su pelo y la beso y sintio un gusto amargo. Unas nubes negros brotaron de sus ojos y al momento se encontro tirado en el suelo, solo.Un fuerte olor a humo de tabaco flotaba en el ambientese
levanto poco a poco del suelo mientras ella se tocaba los colmillos que tenia como dientes,él asustado se toco el hombro con los dedos y estos se resbalaban por la sangre que habia surcado su piel.Ella le miró con ansias de volver a morderle,pero se fue tan rápido que ni sus reflejos ferozes de vampiros pudieron alcanzarle.Fue andando por los callejones,con la luz del alba iluminandole...
Vislumbró su coche al final del callejón, corrió hacia él.Se llevó la mano al bolsillo y recordó que las llaves estaban en el piso.Volvió a sacar la tarjeta amarillenta que ponía "Yo de Jamaica no me voy", detrás había un número de teléfono.Pero la cartera y el móvil estaban en su americana, y ésta en el asiento del copiloto.
Dejando al mismo MacGyver en puro aprendíz, consiguió introducir un alfiler que casualmente había llegado hasta ahí por la ventana trasera del copiloto que al estar rota nunca se podía cerrar del todo. Su corazón era como esa ventana.Logró abrir la puerta y entró.
Se encontró solo
d e
v e r d a d;
pero al instantelo entendió todo.
Entendió el vacío.
Qué provocaba eso en él.
Esa sensación de permanente lucha
con el suicidio.
Era...
Una vision de su propia muerte, en el hotel jamaica. Si si, como la peli de Hitchcock. Fue asesinado por ella, la chica que le habia atacado en la habitación. Ese pensamiento exploto en su cabeza. ¿en realidad estaba muerto? ¿Todas estas visiones y objetos son una revelacion?
Corrio hasta una cabina y llamo al numero a cobro revertido. AL otro lado del telefono oyo una discusión, la que el habia tenido con aquella mujer, y oyo algo mas, su propia muerte. No solo el acto de asesinato en si, sino algo más sutil, como la sensacion del silencia que sigue a un reloj que se para. Una palabra aparecio entre las sombras. LIMBOComprendio perfectamente. Cerro los ojos y todo lo que lo rodeaba desaparecio, incluido el mismo. Cuando desaparecia la ultima porcion de su cuerpo, su cara, sonrio una ultima vez.
sábado, 16 de agosto de 2008
Relato interactivo o como hacer la competencia a Nai
Las reglas son faciles, continuar el relato en la ventana de firmas. Mediante vuestros posts. Veremos a ver si no se queda el relato solitario, cual planta rodadora. xD
Despertó con un sobresalto. La oscuridad del cuarto se rompía con la luz que entraba por la persiana bajada, que al caer sobre sus piernas le daba un aspecto atigrado. Sintio un fuerte olor a polvo. Por un momento no supo donde estaba, ni el dia, ni la hora. ¿Un hotel?
Puede, pero ¿donde?
Despertó con un sobresalto. La oscuridad del cuarto se rompía con la luz que entraba por la persiana bajada, que al caer sobre sus piernas le daba un aspecto atigrado. Sintio un fuerte olor a polvo. Por un momento no supo donde estaba, ni el dia, ni la hora. ¿Un hotel?
Puede, pero ¿donde?
viernes, 15 de agosto de 2008
Diario de un currante IV: Festivos
Hoy es festivo, y nacional, trabajo. Realmente no importa demasiado pero es una perdida de tiempo en mi trabajo. El planing dentro de las 10 horas de trabajo es. Cuatro viejas que vienen a bañarse por la mañana. Cinco o seis horas de padel en todo el día. Quizá una de tenis. Y sobretodo gente que llamara para preguntar.
-Hola buenos días. ¿Hoy abren?
-…
-¿Hola?
-Si, abrimos
-¿El horario habitual?
-Exacto
-¿En serio?
-Si (joder, si)
Esa es la conversación estándar. Luego algunos vendrán por la tarde, diez personas a lo sumo. Lo que genera un total de una hora u hora y media máximo de trabajo. Una hora de diez. El resto es tiempo muerto para leer (unas 200 paginas), hacer sudokus, escribir o dibujar. Al menos ahora por la mañana estoy con un compañero majo y hablamos de la que sea, uno de los dos saldrá a pillar algo en un chino para comer y en general se pasara el rato bien. Pero esta tarde me toca con C (leer diario de un currante III). ¡Mierda!
PD: Confirmada la pista de tenis, la acaban de alquilar…
-Hola buenos días. ¿Hoy abren?
-…
-¿Hola?
-Si, abrimos
-¿El horario habitual?
-Exacto
-¿En serio?
-Si (joder, si)
Esa es la conversación estándar. Luego algunos vendrán por la tarde, diez personas a lo sumo. Lo que genera un total de una hora u hora y media máximo de trabajo. Una hora de diez. El resto es tiempo muerto para leer (unas 200 paginas), hacer sudokus, escribir o dibujar. Al menos ahora por la mañana estoy con un compañero majo y hablamos de la que sea, uno de los dos saldrá a pillar algo en un chino para comer y en general se pasara el rato bien. Pero esta tarde me toca con C (leer diario de un currante III). ¡Mierda!
PD: Confirmada la pista de tenis, la acaban de alquilar…
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