Hace poco tuve varias conversaciones sobre la idea de montar una especie de semana temática en varios blogs. A modo de exposicion evolutiva durante un periodo relativamente largo o simplemente como puesta en comun sobre un tema. La propuesta es la semana del ODIO. ¿Porque el odio?
Pues porque es un sentimiento muy profundo que tambien puede incluir el amor por alguna parte, y el amor solo puede engordar si se satura con el mismo tema. Porque podemos teorizar sobre un tema muy presente y que engloba tantos puntos. Xenofofia, Homofobia, Misoginia, Revolucion, Psicopatía... Podemos hablar de dramas familiares o de bandas callejeras, de peleas en bares o de un combate de boxeo. Violencia u odio silencioso. Podemos escribir poemas, ensayos o relatos. Podemos hacer mucho.
Además de soltar todo lo malo que llevamos dentro de forma productiva y no matando a tiros a los compañeros de clase. Quien haya leido 1984 le puede sonar lo de La semana del odio, tambien podeis hablar sobre eso.
La semana del odio empezaria el lunes que viene, y hay posibilidad de que se amplie a tres semanas, en lo que Vanity denomina La trilogia del Odio.
Otra posibilidad seria hacer una recopilacion de lo mejor de los blogs que se apunten al proyecto y hacer un archivo pdf o Word para tenerlo de "recuerdo"
Los que quieran apuntarse que me lo digan aqui y que opinen sobre la posibilidad de hacer la recopilacion, opinar sobre la posible ampliacion o proponer temas para posibles proximos proyectos.
viernes, 7 de noviembre de 2008
jueves, 6 de noviembre de 2008
Veneno bajo las uñas
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Sueños de un adicto a la siesta II
En mi habitacion tengo una silla donde en vez de sentarme coloco ropa, mucha ropa. Esa montaña textil esta colocada bajo la ventana, y por la noche se ve un bulto oscuro con la luz de las farolas que entra por la ventana. Pues bien, en mi sueño estaba yo despierto en mi habitación, metidito en la cama, tal y como me habia dejado yo mismo antes de dormirme, en el sueño no sabia que soñaba, lo que lo hace más acojonante, porque la montaña de ropa se transformaba muy l e n t a m e n t e en una persona, un hombre oscuro sin formas definidas que me miraba directamente, como juzgandome. Entonces me desperté asustado y encendí la luz. Solo ropa encima de una silla. Aunque eran las cinco de la madrugada, me puse a recoger mi habitación.
lunes, 3 de noviembre de 2008
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