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lunes, 8 de noviembre de 2010

Allá arriba


Un instante de calma
antes de caer
Y al momento una cortina de burbujas

Veo tu cara
deformada por la oscilacion del agua
Reflejos azules en tu piel
y tus labios de un rojo ferrari
son lo ultimo que pierdo de vista

Me hundo
oigo el palpitar de mis sienes
como un metronomo
marcando el tiempo
la cuenta atras
La presion en mi cabeza
Fuego en los pulmones

hhhhuuu

Suelto el aire
y lo veo ascender
como perlas callendo al suelo
Es como estar boca abajo
y ascender
arriba
mas arriba
a un espacio congelado
sin aire
Abandonando un mundo despoblado hace tiempo
Viajando a donde las estrellas pierden su brillo
Alli donde muere el polvo.

viernes, 19 de febrero de 2010

Silencio y verguenza

Llego a la estación a las seis de la mañana. Me siento a esperar un poco el día resguardándome del frio. Al salir todavía es de noche y una capa de unos treinta centímetros de nieve se agrupa homogénea por todos lados. No se oye ni un solo ruido y solo algunos coches pasan por mi lado. Estoy en Oswiecim, el nombre polaco de la ciudad donde se levantó Auschwitz I y Auschwitz-Birkenau. Me dirijo al segundo, que está en las afueras. Desde el Google Maps parece gigantesco y sinceramente no se qué me voy a encontrar. Según camino por una carretera que lleva a las afueras el camino es más complicado. Veo viviendas sin adosar cubiertas de nieve como en una postal de navidad, pero ningún ruido todavía. EL amanecer comienza poco a poco y una niebla fina lo cubre todo. Por fin llego al campo, vislumbro el armatoste de la puerta de entrada, la puerta de la muerte. Cuando llego está cerrado, apenas son las 7 de la mañana y supuestamente abren a las 8AM. Sale un guarda a coger algo de su coche y le pregunto que a qué hora abren. El hombre me dice que le acompañe, habla en polaco con su compañero. Entonces me vuelve a indicar que le acompañe y me abre la puerta. Puedo entrar.

Paso. Ante mi hay una explanada inmensa que solo supone la columna vertebral del campo de exterminio. Es lo suficientemente grande como para que entrase todo un tren de mercancías a dejar a los prisioneros. La luz es tenue y la nieve lo inunda todo. Según avanzo me doy cuenta que la caseta del guardia se reduce a la entrada. Estoy completamente solo según avanzo. Solo se escuchan mis pisadas en la nieve y al fondo, los ladridos de los perros de las casas del extrarradio. Sólo alcanzo a pensar que estoy pisando historia. Siento como si el tiempo se hubiese detenido después de la liberación. Veo los barracones para mujeres, las ruinas de los cinco crematorios y las cámaras de gas. Los sectores correspondientes a cada grupo de prisioneros: gitanos, judíos, polacos… las torres de vigilancia. Veo rosas hundidas en la nieve y decenas de jarrones vacios frente al monumento a las víctimas. Hay ciervos entre los árboles, se adentrar en el campo con inocencia. No me cabe en la cabeza que pueda ser tan vasto. Allí dentro cabían millones de personas. Según avanza la mañana otro sonido se suma, el de los cientos de cuervos que sobrevuelan Polonia. El paisaje es una fotografía en blanco y negro. Decido irme tras visitar los barracones de aislamiento, donde aún se conservan las camas. Cuando vuelvo a la ciudad, camino del museo en Auschwitz I me cruzo con un autobús de turistas. Lo que me encuentro al llegar al museo refleja todo lo que ya sabemos del holocausto. Objetos olvidados, fotos de los ejecutados a través de un pasillo, mirando al frente, viéndote pasar. Miles de kilos de pelo de judíos. Un paredón silencioso, una cárcel marchita en un sótano apenas iluminado donde no puedo sentirme tranquilo aunque me esfuerce. Arañazos en las paredes de la cámara de gas… Dolor y vergüenza. Algo que no se puede comprender.

sábado, 20 de junio de 2009

En mil pedazos

Miles de pedazos de mi cuerpo andan escondidos por los rincones. Hay trozos bajo las camas, entre las baldosas, enrerados en la hierba seca y rala del verano. Los hay bajo el agua y sobre nuestras cabezas, volando a miles de metros de distancia. Y también los ahi en lugares extraños, en camas ajenas, en paises lejanos. Todos desperdigados como migas de pan, y todos anhelando el silencio de un reloj parado.

viernes, 12 de junio de 2009

Lejos de Aquí


Ven conmigo
da igual que los aviones
se crucen en el aire
que las vidas
se retuerzan en tirabuzones
solo ven
y gira conmigo
volaremos lejos
fotografiaré tu risa
grabare tus silencios
besaré tu boca
ansiosa de mi piercing
y un cielo azul piscina
sobre una tierra ardiente por el sol
nos observará impotente
mientras huimos
a cualquier otra parte.

lunes, 12 de enero de 2009

Microcuentos´09

El silencio puede devorarte poco a poco. Uno intenta tararear. Pero el silencio te ahoga y te seca la garganta. Si intentas explicarlo te dirán que el silencio no existe, que siempre hay ruidos ambientales, aunque no se perciban. Pero no sabén que el silencio existe en todo su explendor como estado de animo. El silencio puede ser la verdad y la mentira. La paz y la desesperación más absoluta. En silencio nos vimos. En silencio nos despedimos.
En silencio te vi llorar.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Meridiano del odio: Cuando se odia al espejo, no se soluciona nada dandole la vuelta


Llegó a casa furioso y con ganas de llorar, la casa estaba en silencio. Miró las estanterias llenas de cosas y no veía sino todo lo que faltaba. Estaba acabado, y lo peor de todo es que no podia evitar la realidad que era el mismo. Saco una botella de Absolut y la rebajo con la ayuda de un zumo de naranja. Poco antes de dormirse dejo un vaso con hielos junto a las fotos tumbadas boca abajo de la mesa del comedor.
Soñó con cientos de espejos, y quiso gritar pero no pudo. Algo zumbaba en su cabeza. Cuando miros sus manos, vio que habian asfixiado a alguien, un cuerpo sin vida colgaba ligero sujetado por la cabeza, y entre los dedos vio un ojo que lo miraba, un ojo que lo habia acompañado toda su vida. No se asustó, solo sintió algo parecido a la melancolía al contemplar esas pupilas sin vida.
Si en su apartamento hubiera habido alguien más lo habrían escuchado murmurar entre dientes mientras soñaba.
Un "odio mi vida" se escapó entre unos labios fríos y resecos.

domingo, 26 de octubre de 2008

Cuestion de espacio

Es como si entraras en una habitación que permanece aislada
y descubres que las persianas están bajadas y el unico
sonido que escuchas es tu propia respiracion o
quiza de vez en cuando el roce de tus
vaqueros pero te da miedo joder
ese silencio porque tiene algo
de puro y el negro de tus
ojos te presenta a ti
mismo perdido y
humano en ese
espacio que
se reduce
cada vez
mas y
mas
¿Lo
n
o
t
a
s
?

miércoles, 15 de octubre de 2008

Microcuento granaíno

Bajaba la cuesta empedrada junto al agua que corria en finos capilares entre las rocas de la calzada. Y el suelo brillaba y reflejaba un cielo rojo y encapotado. El olor a tormenta le ensanchaba los pulmones, la chaqueta subida hasta la boca le procuraba un calor reconfortante. Y el silencio, como una niebla transparente, le cubria por completo y se colaba entre su cuero cabelludo haciendole flotar, mientras sus pies celosos intentaban romperlo con el ruido de sus pasos.
Llegó la noche y con ella el sonido de los grillos y los gritos de alegria de después de la tempestad

jueves, 28 de agosto de 2008

Noche de gris azulado

Te miro en silencio y me siento un fantasma que no despide sombra. No siento mi cuerpo, solo te observo desde fuera y quiero tocarte esperando que desaparezcas. Pero no quiero despertarte. O quiza no quiero despertarme yo.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Diario de un currante. Parte III: Compañeros

Es indispensable, a la hora de trabajar, establecer una relacion ya no de amistad (solo en el caso que lo merezca) sino simplemente de respeto profesional. Uno de las reglas para no crear malos rollos en el trabajo en no hablar nunca de:

-Futbol (no tengo problema, no me gusta el futbol)
-Politica (esto es más dificil de disimular)
-Religion

Estos tres temas son en general, motivo de discusiones porque todo el mundo tiene una opinion fija sobre cualquiera de ellos y la mayoria se pone a la defensiva al minimo comentario, asi que mejor cremallera en boca y un buen silencio que mierda sobre la mesa.
Otra forma de no crear malos rollos es no meterse en el trabajo de los demás amenos que se tenga que hacer una pequeña sugerencia debiado a algo que tu sepas mejor por antiguedad o esperiencia. En ese caso mejor hablarlo aparte, solo como recomendacion y nunca delante de un cliente. Por supuesto nunca interrumpir a un compañero mientras habla con un cliente. Nunca.

Hay un compañero en mi trabajo, llamemosle C, que representa todo lo negativo que puede haber en un compañero. C no habla ni de futbol ni politica ni religion, es más, casi ni habla, pero eso precisamente es parte del problema. Imaginad la situacion como si fuerais empleados nuevos, inexpertos. Un tio que no habla nada, tu intentas sacar conversacion, el contesta evadiendo cualquier tipo de charla duradera. Atiendes al primer cliente del dia, notas su mirada detras tuya, evaluandote. De repente te interrumpe, has hecho algo mal, supuestamente. Te corrige delante del cliente, tu te pones más nervioso. De repente se va a continuar con su trabajo. Viene de vez en cuando a controlar lo que haces y a aparentar que trabaja cerca tuya (porque aunque tiene fama de buen trabajador, se escaquea más que nadie, aunque eso aun no lo sabes). A ultima hora te deja solo haciendo la caja cuando en teoria deberia de ayudarte, aparece dos minutos antes de que te tengas que ir, huele a cerveza que tira para atrás. Añadir a esto que él es el compañero que tiene que suplantaros en vuestros descansos y que por supuesto se pasa por el forro de los cojones si quereis hacerlos. Si quereis tomaros un descanso, tendreis que esperar a que llegue al lado vuestro e iros antes que el, dejandole en el sitio, no se queja porque sabe que es su obligacion, pero es rapido escabuyendose, si señor...

Esto no varia mucho con el paso del tiempo, lo unico que cambia es que la seguridad en el trabajo bien hecho hace que le contestes en unas cuantas ocasiones en las que pretende enseñarte como es tu trabajo, al ver que no tiene razon se calla. Y la verdad es que de puta madre, porque puestos a que haya silencio, que lo haya de verdad. Pero aun notas esa mirada detras tuya, mientras trabajas o lees porque no viene ni Dios.

Personalmente he encontrado un entretenimiento para C. Experimentos con música. Nada más llegar quito la radio y pongo mi Mp3 enchufado a unos altavoces y pruebo musica y comparo sus reacciones, a lo Pavlov. He descubierto que el drum and bass lo altera muchisimo, por lo que no aguanta ni dos minutos al lado mio. Bendita psicologia...

martes, 12 de agosto de 2008

A cada minuto polvo en las esquinas

Hay cuatro colillas
arrugadas y frías
esperandote
Llegas y las ves
y te sorprendes pisando fuerte
para romper el silencio
Apartas los cojines
y los tiras al suelo
Todo está terriblemente limpio
solitariamente inmaculado
Te sirves una copa
enciendes el que será la quinta colilla
apenas cenas
Puede que hoy duermas en el sofá
viendo la tele
escuchando unas voces anonimas
mientras cierras los ojos
y esperas el sueño
.
.
.
y a los sueños tambien