viernes, 7 de mayo de 2010

Campos de batalla

Llegué a su casa sangrando, la cara surcada de motas marrones de sangre oxidada parecidas a quemaduras. El labio reventado y la mirada perdida. Me tumbe en el sofa y me limpio las heridas de la cara. Recorrio con sus uñas pintadas de color chocolate el tatuaje de mi pecho.
¿Por que te tatuas este corazón?¿Qué significa?
Es un dibujo de un corazon real, como si fuera un grabado anatómico.
Eso ya lo veo, pero ¿qué significa?
¿Acaso no esta claro? el amor es solo cuestion de bonitas causalidades
¿De verdad eres tan cinico?
Aparte la mirada, entonces se levantó. Tardó una eternidad de un silencio seco y tirante, pero volvió al rato.
Traía un hielo envuelto en un trapo, me giró la cara y me lo colocó en el labio. Su mirada me analizaba, sus ojos brillaban con la luz gris del amanecer.
Entonces me dijo
"Te odio tanto..."
y me beso en la comisura del labio, para no hacerme daño.
Y salio el sol, remarcando sus facciones entre las sombras de la persiana.

6 comentarios:

Tin dijo...

Estoy leyendo un libro de Vila-Matas en el que hace muchas referencias a Hemingway. En una de ellas dice que la narrativa de Hemingway se basaba en la teoría del iceberg o la importancia que tienen las cosas que no se cuentan, que están por debajo (o por encima) de todo lo que se dice. En este texto logras eso a la perfección y nos das a los que leemos la posibilidad de construir un miniuniverso con las cuatro cosas que dices.

Ale! :)


Un abrazo

Sphynx Red dijo...

Genial, genial, genial.

Golfo dijo...

Yo no te voy a inchar el ego, que ya está bien poblada la blogosfera, a Nietzche le caería mal (y yo no hubiese querido caerle mal a Nietzche, porque el tio era listo y tenía buen ojo para la miseria humana).

Pero si te digo que me gustan las historias del lugar a donde vas después de meterte en un buen follón. Esa puerta que abre a la hospitalidad y la ironía.
Si la historia es cierta, considerate envidiado.

Golfo dijo...

Yo no te voy a inchar el ego, que ya está bien poblada la blogosfera, a Nietzche le caería mal (y yo no hubiese querido caerle mal a Nietzche, porque el tio era listo y tenía buen ojo para la miseria humana).

Pero si te digo que me gustan las historias del lugar a donde vas después de meterte en un buen follón. Esa puerta que abre a la hospitalidad y la ironía.
Si la historia es cierta, considerate envidiado.

Shang Yue dijo...

yo también te habría girado la cara

para que no vieras como te lamía el corazón

POEM dijo...

mmm
lo he leído varias veces ya es algo que viví

tu corazón se está desangrando

y ella tapona la herida

enfría su ardor

con la precisión
de la intuición