lunes, 29 de septiembre de 2008

Diario de un currante. Parte VIII: Adios

Me voy del trabajo, y me voy con la felicidad y la tranquilidad que da irse por voluntad propia. Adios a los pagos de ultima hora, adios a primeros de mes, adios al Padel y los torneos y Rankings, adios a los deportistas locos y a los simplemente gilipollas , adios a algunos compañeros de trato desagradable o sonrisa de trapo, adios a las horas muertas, al zulo donde trabajaba.
Pero no todo es tan bueno, tambien hay otras despedidas, otras que cuestan más, ya sufri algunas y otras las hago ahora (algunas en forma de hasta pronto)
Adios a los sabados en cafeteria, adios a las conversaciones sobre musica, sobre la vida, sobre el mundo, adios a muy buenas compañias, adios a las risas de algunos compañeros. Esas risas que se me pegaban tan facilmente.
Hasta pronto a Viki, una de las personas que más adentro me ha calado (me ha cambiado la vida más de lo que ella cree) y a su hija Africa, que aunque piense que no, nos veremos antes de lo que piensa. Hasta pronto a Marisol y sus dudas sobre mi generacion, a sus preocupaciones, a sus cambios de turno, a las anecdotas comprometedoras de mi hermana. Adios a Ayuso (aunque ya salieses antes que yo) y su risa, sus remedios naturales, su entusiasmo. Adios a Jose y sus conversaciones de cocina y musica, sus proyectos de viajes. Tambien al otro Jose, con el que hablaba de musica escuchando Master Blaster y con el que me reia más que con nadie.Hasta pronto a Rosa y sus quejas, a su risa, a los cafes de media mañana. Hasta pronto a Francis, que te sea leve, tambien a Paloma (la de cafeteria), que espero que te vaya bien y acabes de jardinera y con una salud de hierro. No me olvido de Juanjo y sus hijos Asier y Nagore. Hasta pronto a Cristina, espero que la sobri haya nacido ya, da recuerdos a tu hermano y a tu novio; A Miguel y sus pequeños, a Teje, Rodri, los hermanos Dominguez, a Pablo. Y a muchos otros

Y bueno, para los que leeis el blog a menudo, ya se que este no es el final para el Diario que esperabais, y que os sentireis un poco desplazados. Pero tenía que hacerlo. Asi termino el Diario de un currante. Pero no so preocupeis, empezare un Diario Granaino y puede que otro diario laboral, pero con otro nombre y otra ciudad, y todas las coñas que pueda escribir

6 comentarios:

Isra dijo...

Bueno!!!

Nosé si mañana verás a alguien para despedirte, pero weno, un orgullo haber sido de las últimas personas en darte un abrazo d despedida aqui en madrid!! y un gustazo poder qedar tranqilamente a charlar contigo tio, espero poder hacerlo pronto por esas tierras, q sabes q me gustan tanto como a ti

pásalo bien, y disfruta!!!

maloles dijo...

Si es que al final da hasta pena.
Bueno, que el cambio sea para mejor.
Y piensa que currante, para bien o para mal, simepre l oserás...

Suerte con la mudanza y tal.


Mua*

Jazziturno dijo...

Me flipa la niña del pelo raro.

Jajajajajajajaja, Digamelón xD Qué crack. Martes y trece. Encannaaa...

¡Caducó la página de Hank! Maldito Sergi Puertas...

¡Un saludo!

Nai dijo...

No te perdonaré que te vayas sin haberte tomado un café conmigo. Qué fuerte! xD

Haz una lista con todo lo que te tienes que llevar que si no... siempre se olvida algo. Te lo digo por experiencia xDDD Suerte con la mudanza y con tu "nueva vida"

Ah y sabes que no te perdonaríamos que dejases de escribir. Te damos tregua para que te instales, pero no te acostumbres.

Beso!

Juan P. Rodriguez dijo...

Espero que te vaya muy bien en Granada tio. Y nunca olvides a esa gente que dejas atrás. Seguramente habrá mucha gente a la que le perderás el rastro, pero los momentos que relatas en tu diario junto a ellos son insustituibles, y en definitiva son con lo que te quedas de verdad.
Animo!

miguelsopa dijo...

Joer, tio, que emoción...snif...me se cae el moquillo...que seas muy feliz allende despeñaperros, compañero, los currantes no debemos olvidar nunca que lo somos, nos esperan tiempos difíciles(las 65 horas vienen pisando fuerte desde Europa).Al final me he despedido de ti mas veces de las que esperaba, lo cual me alegra. A ver con quien hablo yo ahora mientras David entrena...