jueves, 7 de agosto de 2008

Microcuéntaselo a quien quieras


El reloj andaba tirado en el suelo. Uno de los cristales rotos impedia avanzar al segundero. La luz entraba difusa a traves de la suciedad de las ventanas. Sucia, anaranjada y sola.

5 comentarios:

spence dijo...

oh, me encantan los microcuentos.
me encantan TUS microcuentos.

el texto pertenece a un libro que ya está terminado la mayoría de los poemas del cual están colgados en el blog.
los relatos sí que no están.
el primero está en impresión ya, saldrá en setiembre, lo que está en catalán y lo ha escrito un gilipollas llamado Jordi.
No tiene nada que ver con Spence.

por cierto, no es coña, yo antes cuando me llamaban tenía las fotos de la peña hasta que un día pajeándome me llamó mi viejo y me corrí con su careto en el móvil.
(fué inevitable mirar...)

desde entonces NUNCA MAIS me he puesto la foto de la peña en el teléfono.
xD

eso sí es verídico.

Nai dijo...

Se encontraba en su sofá frente a la ventana con una copa de brandy pensando si debía actuar. La oscuridad rememoraba sus gritos y con la luz sólo podía torturarse con esos mismos gritos al ser su último recuerdo.

Toma ya!!! te he intentado continuar el cuento!!! Eh eh eh ideaca... hagamos unos cuentos interactivos en el blog, nosotros lo empezamos en nuestros blogs y que los demás los continuen!!!!

Por cierto... que horas son estas de actualizar?? me tienes acostumbrada a las actualizaciones mañaneras.

Beso!

Agueda Torrado dijo...

como puedes sintetizar un aprendizaje tan agonizante en tres líneas???

Nai dijo...

Yo también soy de las que se pone mala en verano, tocaré madera ...

Has visto?? si además de estar buena (me encanta mentir) tengo buenas ideas xDDDD

Beso!

PD: Mañana comienzo mi cuento interactivo

The sea, the sky, the dust dijo...

evocas muchisimo con tus microcuentos, gracias por seguir leyéndome mientras yo me drogaba buscando polvo fácil.