jueves, 13 de noviembre de 2008

Meridiano del odio: Cuando se odia al espejo, no se soluciona nada dandole la vuelta


Llegó a casa furioso y con ganas de llorar, la casa estaba en silencio. Miró las estanterias llenas de cosas y no veía sino todo lo que faltaba. Estaba acabado, y lo peor de todo es que no podia evitar la realidad que era el mismo. Saco una botella de Absolut y la rebajo con la ayuda de un zumo de naranja. Poco antes de dormirse dejo un vaso con hielos junto a las fotos tumbadas boca abajo de la mesa del comedor.
Soñó con cientos de espejos, y quiso gritar pero no pudo. Algo zumbaba en su cabeza. Cuando miros sus manos, vio que habian asfixiado a alguien, un cuerpo sin vida colgaba ligero sujetado por la cabeza, y entre los dedos vio un ojo que lo miraba, un ojo que lo habia acompañado toda su vida. No se asustó, solo sintió algo parecido a la melancolía al contemplar esas pupilas sin vida.
Si en su apartamento hubiera habido alguien más lo habrían escuchado murmurar entre dientes mientras soñaba.
Un "odio mi vida" se escapó entre unos labios fríos y resecos.

6 comentarios:

maloles dijo...

La solución es cargarse el espejo, pero son 7 años de mala suerte.
O el desconocimiento de si lo que viene luego será peor.

MUas!

fag dijo...

o cortarse las venas, así el jodido espejo no da más pol culo

juju

un abrazo

C. Chase dijo...

He conseguido intimidar y derribar al del espejo.

Tin dijo...

Es curioso, siempre hay elementos oníricos en tus relatos. Y eso está bien.

El título es muy muy bueno. Pero... ¿y si le das la vuelta horizontal? (media vuelta I mean)

Un saludo crack

Isra dijo...

me gusta mucho cuando tus relatos son de tipo onírico, te da más libertad y te mueves muy pero q muy bien tío

saludos!

Legrasse dijo...

Tendrías que explotar más el tema fotos en tu blog, que parece que el manejo del photoshop se te da bien.