viernes, 21 de noviembre de 2008

Suave

Acarició
con la yema
de sus dedos
la cima
de mi nuez
y avanzó deslizándose
sobre la sombra
de mi barba.
Y casi por sorpresa
rozó mis labios.
Abrí los ojos
No estaba
Solo un rumor
de hojas marrones
de ocaso
tras mi oreja.

3 comentarios:

Isra dijo...

buen título para este poema, q suavidad para expresarte q tienes tío, me encanta.
se te da bien eso de hablar de caricias soñadas, supuestas... de algo q notas pero q no ves

C. Chase dijo...

Me ha gustado mucho.


http://spb.fotologs.net/photo/27/0/88/shinoflow/1199814809_f.jpg

Fernando Yacamán Neri dijo...

es que es más rico, cuando es suave. jijiji